El objetivo de esta web es facilitar a las personas con discapacidad y a sus familias información sobre los diferentes recursos (servicios, centros, prestaciones y ayudas) disponibles en los diversos ámbitos de la vida. Las distintas opciones de búsqueda le permitirán identificarlos, consultar sus contenidos, conocer los requisitos de acceso y obtener orientación sobre los procedimientos y trámites necesarios para beneficiarse de cada uno de estos recursos.
Recursos para personas con discapacidad y atención a la dependencia
Valoración de la discapacidad
Los centros de valoración de la discapacidad anteriormente pertenecientes al Inserso y denominados Centros Base, son en la actualidad competencia de las Comunidades Autónomas.
La valoración de la discapacidad expresada en porcentaje, se determinará mediante la valoración física, psíquica o sensorial de la persona con presunta discapacidad como, en su caso, de los factores sociales complementarios que les afecten. Este cometido lo llevan a cabo los E.V.O(Equipos de Valoración y Orientación)compuestos por un Médico, Psicólogo y Trabajador Social en todo el territorio español.
Se considerará la existencia de discapacidad cuando, a consecuencia de las valoraciones efectuadas, se alcance un grado igual o superior al 33 por 100 de la misma. A partir de este momento la persona obtendrá el certificado de discapacidad que es el documento oficial expedido por la Administración pública válido en todo el territorio nacional mediante el cual se acredita la condición (Temporal o definitiva) de la discapacidad y es la puerta de entrada a los recursos y beneficios que hacen posible la igualdad entre las personas con discapacidad y las personas sin ella.
Ley de promoción de la autonomía personal y atención a personas en situación de dependencia
El 1 de enero de 2007 entró en vigor la llamada Ley de promoción de la autonomía personal y atención a personas en situación de dependencia o LAAD (Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de Dependencia), publicada en el BOE de 15 de diciembre.
La LAAD regula las condiciones básicas que garantizan la igualdad en el derecho a la promoción de la autonomía personal y atención de la dependencia, mediante la creación de un Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), con la colaboración y participación de todas las Administraciones Públicas y la garantía por la Administración General del Estado de un contenido mínimo común de derechos para todos los ciudadanos en cualquier parte del territorio del Estado español.
La LAAD define la dependencia como el estado de carácter permanente en el que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de atención de otra u otras personas o ayudas importantes para la realización de las actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal.
En España se estima que el número de personas en esta situación sobrepasa en la actualidad el millón trescientas mil. Por lo tanto, se trata de una ley con un impacto muy importante en todos los ámbitos de la sociedad, tanto en lo referido la atención de las personas y el apoyo a las familias, como en la generación de actividad económica y la creación de un gran número de puestos de trabajo.
Como ya se ha indicado, el derecho a la atención se hace efectivo mediante la creación del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD). El SAAD, que se configura como una red de utilización pública que integra, de forma coordinada, centros y servicios, públicos y privados, se constituye con el fin de promover la autonomía personal y garantizar la atención y protección a las personas en situación de dependencia en todo el territorio del Estado español, con la colaboración y participación de todas las Administraciones Públicas en el ejercicio de sus competencias.
Para clasificar la situación de dependencia se han establecido diferentes grados de dependencia que valoran la situación en la que se encuentra cada persona:
- Grado I de dependencia moderada: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria al menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal.
- Grado II de dependencia severa: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día pero no quiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal.
- Grado III de gran dependencia: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.
Cada uno de estos tres grados integra dos niveles, en función de la autonomía de las personas y de la intensidad del cuidado que requieren.
Alejandro García
Editor Senior y Autor en GDIS
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