La sorprendente reacción de Jesulín de Ubrique por la guerra Campanario vs Belén Esteban

Este pasado fin de semana nos han traído momentos impactantes, polémicas que quedarán en la memoria de todos los espectadores. Y no hay día que no nos traiga algo nuevo. Discusiones, guerras, nuevas bombas, amistades rotas o incluso secretos revelados. En fin, uno de los programas más vistos de la televisión española sabe cómo cautivar a los espectadores.

En este caso, la protagonista que está en boca de todos últimamente es Belén Esteban. Tras conocer que María José Campanario había escrito una dura carta, llena de críticas e insultos contra ella, la “princesa del pueblo” sólo dejó entrever que se acercaba la “Tercera Guerra Mundial”.

Pero ahora le tocó el turno a Jesulín de Ubrique, que a raíz de esta polémica, se apresuró a salpicarla y fue su reacción a todo lo que estaba ocurriendo.

La sorprendente reacción de Jesulín de Ubrique

campanario esteban
La reacción de Belén Esteban ante el contenido de la carta de María José Campanario no es sorprendente, lo que sí lo es son las palabras de la mujer del torero hacia la “princesa del pueblo”. En la carta, acusa a Belén de llevar más de 20 años viviendo de la imagen de su ex marido y de su pasado con el torero, con insultos ofensivos, críticas a su forma de ser y llamándola “princesa barata”. Algo que, obviamente, no gustó a la colaboradora de “Sálvame”, que por ello no dudó en contestar en directo.

Pero fue la reacción del torero la que llamó la atención de todos. El torero se ha mantenido hasta ahora al margen de la batalla entre las dos madres de sus hijos, y aunque no ha podido evitar la polémica que le salpica, sigue sin querer hacer ninguna declaración ni comentario sobre lo que está ocurriendo en su familia. Cansado de las innumerables acusaciones contra María José y Belén, ha decidido que es mejor guardar silencio. Aunque ambas partes tienen claro que “ha estallado la tercera guerra mundial”, el marido de María José Campanario no va a intervenir en la situación.

La durísima carta de María José

Esta es la primera vez desde 2011 que tengo Facebook en la que sí lo hago. Referirme a ti, criatura. ¿Quieres una tercera guerra mundial? ¿Sabrás acaso lo que significa eso? No, princesita barata, no hacen falta guerras, aunque tengo todas las armas. Y estoy dispuesto a usarlas. Entre ellas, todas las mentiras que has escupido durante 20 años sobre mí y mi familia y que no siquiera tus más cercanos conocen. En cualquier situación y contexto, moriría por ellos, es lo que me diferencia de ti, entre otras muchas cosas. Dedícate a tu familia y déjame en paz, por tu más absoluto bien. Ah, por cierto, pesada tú, que no sirves más que para hablar de mí, de mi marido y de mi familia. Preocúpate más de lo que podrías perder: exactamente 20 años de mentiras. Y hasta quizá, uy qué pena, tu trabajo. No querría yo, de verdad, ¡pero podría! No soy de guerras, pero no toques a mi familia porque yo por ella muero. No mato. Vuelve a decírmelo, ¡valiente! No hablabas de tu vida, hablabas de mí, de tu hija y de mi familia y te has lucrado con ello durante años, así que reza, por tu bien, para que siga callada y no te estropee el chiringuito que te montaste y al que han alimentado otros para ti y su beneficio.

La cara de Belén Esteban, cuando leyeron la carta en directo, fue única.

Quizá los que amenazan sin sentido alguno e intentan mantenerme en silencio, tengan cierto temor a lo que yo pueda decir: es la conclusión a la que llego. ¿Serás tú? ¿Los que te rodean para que crezca este circo? Que me descojono cuando te llaman “ex mujer de”, en el que pasaste más tiempo en madrid que con mi marido, aunque hayas aprovechado que solo se tira de hemeroteca a tu conveniencia


Para finalizar, la campa le decía a Belén:

te seguirá comiendo de por vida, y lo sabes. Benditos palmeros tienes.

Nayara García Olcina

Nayara García Olcina

Hola, soy Nayara y soy licenciada en periodismo. En los últimos años me he especializado en noticias del corazón. Espero que disfrutes leyendo mis artículos tanto como yo lo hago escribiéndolos.