Kiko Hernández al límite hace esta suplica desesperada

Este año ha sido particularmente complicado para el ex concursante de Gran Hermano, Kiko Hernández, quien finalmente reveló a sus compañeros las verdaderas razones por las que se encontraba en este estado, y que necesitaba descansar un tiempo.

El padre de Jimena y Abril no está de muy buen humor, y como él mismo dijo, estos meses han empezado a pasar factura desde el pasado mes de marzo, cuando tuvo que permanecer encerrado varios días seguidos.

Un Kiko Hernández destrozado pidió un descanso a sus jefes

Aunque Hernández fue concursante de Gran Hermano hace muchos años, por lo que sabe lo que es estar en un mismo lugar confinado, por lo que tenía experiencia previa, tuvo muchas dificultades durante el tiempo de la cuarentena.

A Kiko, que es una persona muy activa, le gusta estar en movimiento, porque está acostumbrado a ir y venir constantemente de su casa, su trabajo le exige pasar varias horas al día fuera de casa.

Sin embargo, admite que le gusta pasar tiempo con su familia, sobre todo porque tiene a sus dos pequeñas en casa, pero el hecho de verse obligado a permanecer en el mismo lugar durante tantos días sin posibilidad de escapar le provocó finalmente sentimientos de angustia, que luego le llevaron a episodios de ansiedad que tuvo que aprender a manejar.

Además, hace unos meses, una gran amiga anunció que padecía una grave enfermedad, y el tertuliano se vio tan afectado por la noticia que no pudo dar el apoyo que su amiga necesitaba. Esto eventualmente tuvo un impacto emocional en él, aunque Mila no se quejó de su comportamiento.

Kiko Hernández
Fuente: Telecinco

Asimismo, hace unas semanas, los directivos de Telecinco decidieron “echar” a la que considera su mejor amiga, Marta López, porque había dado positivo en Covid después de participar en una gran fiesta que no cumplía con las medidas de seguridad y salud contra el virus. Aunque recientemente la han vuelto a readmitir en los programas en los que colaboraba habitualmente.

Todo esto entristeció a Kiko, y por eso no quiso celebrar su cumpleaños, y terminó diciendo…

Lo estoy pasando mal, sin unas vacaciones y con todo esto, se me está haciendo cuesta arriba. Necesito un retiro inmediatamente.

Después de estas palabras, Kiko sopló las velas con el número 50 que sus colegas le trajeron como una burla, y les agradeció los mensajes de afecto que había recibido.