Broncazo de Terelu y María Teresa Campos en la calle

Tras el anuncio de la ruptura de Bigote Arrocet y María Teresa Campos, ésta último sobretodo, ha sido objeto de una cobertura mediática casi diaria. Ya sea por sus problemas con el grupo de comunicación, la venta de su casa, su poder adquisitivo, sus hijas o sin ir más lejos el fin de su relación con el chileno. Sin lugar a dudas lo que la ha puesto en el foco mediático es la ruptura con Edmundo, ya que todo el mundo quiere saber que paso en realidad.

Desde hace varios meses, ha soportado reporteros, micrófonos por todas partes y paparazzis. El móvil no para de recibir llamadas, pero no es para darle un magazine que es lo que desea. La matriarca está perdiendo la paciencia y está a punto de estallar. En su exclusiva del Deluxe el fin de semana pasado, dejó claro que se sentía <<acosada>> por la prensa. Además piensa que sus hijas no han sido tratadas bien desde la cadena de Paolo Vasile.
terelu maria y teresa campos
Su entrevista probablemente fue una gran sorpresa. Terelu y Carmen Borrego dicen que se la dio porque la necesitaba, mientras que los medios de comunicación piensan que es una forma de compensar su error. Es más, las Campos han estado haciendo muchos reportajes durante meses.

Posiblemente María Teresa Campos pueda volver a Telecinco y despedirse con estilo, como ella desearía. También es posible que su hija, Terelu Campos, regrese a Sálvame para sentarse con sus colegas de programa. Según las últimas informaciones, ella estaría negociando su regreso.

En este momento tienen más de un problema, ya que la madre y la hija están buscando un apartamento en Aravaca. La malagueña está decidida a vender su casa, que es demasiado grande para ella sola. Y Terelu también ha conseguido vender su vivienda. Quieren vivir más cerca madre e hija. La intención es vivir por separado, cada uno en su propia casa, pero lo más cerca posible una de otra.

Los medios de comunicación quieren hacerles muchas preguntas, pero ya están cansadas de todo y han llegado a enfrentarse y discutir con algunos medios en la calle por la presión mediática y es lógico que no aguanten más las preguntas de la prensa.